5 consejos para redactar contenidos web
Internet es diferente de la prensa escrita o la televisión, tiene su propio lenguaje y normas. Si queremos obtener los mejores resultados en este medio hay que conocer sus particularidades. Aquí hay algunos consejos para ayudarte a conseguirlo.
1) Utiliza un lenguaje para todos los públicos
El inglés no es mi lengua materna, no he visto todos los capítulos de Seinfeld ni veo cada noche la CBS. De modo que si estoy leyendo un artículo en el New York Times sobre las hipotecas subprime y al finalizar el periodista hace una referencia a que los bancos se han comportado “como John Belushi en el show de Saturday Night Live“, simplemente no lo entiendo. No veo los mismos programas de televisión que la mayoría de norteamericanos, ni tengo sus mismas referencias culturales. Así que me he tragado 2 páginas enteras sobre hipotecas de alto riesgo para no entender al final la conclusión.
Y es que cuando ponemos nuestro contenido en Internet potencialmente puede llegar a leerlo cualquiera. Desde un alemán que está aprendiendo a hablar en Castellano a una persona mayor que utiliza por primera vez Internet. Debemos preguntarnos ¿De dónde son nuestros lectores? ¿Qué nivel cultural tienen? ¿Entenderán esta broma? ¿Qué edad tienen?
Si tu contenido está pensado para un público muy determinado no hay problema. Pero si creas un texto para una audiencia amplia, como es el caso de muchas empresas cuando redactan sus contenidos web, debes intentar evitar:
- Bromas, chistes, refranes y juegos de palabras
- Referencias culturales, geográficas o generacionales, a no ser que sean muy amplias: Mickey Mouse, Jesucristo, etc. Si no es posible, debes poner al lector en antecedentes.
- Jerga o lenguaje muy técnico o sofisticado.
2) Enlaza con otros contenidos
Una gran diferencia entre Internet y otros medios es que en Internet es posible enlazar unos contenidos con otros. Los buenos contenidos proveen de enlaces a otros que amplían o complementan su información. Para sacar el máximo partido a los enlaces es importante respetar unas normas básicas:
- Elije el mejor texto para el enlace. El texto del enlace debe ser descriptivo, debe poder leerse sólo el texto del enlace y explicar hacia dónde nos llevará al hacer clic. En lugar de “… en 1998 realizó un estudio sobre el comportamiento humano (clic aquí para verlo) que…” utiliza “… en 1998 realizó un estudio sobre el comportamiento humano que …”.
- No enlaces sólo a páginas tuyas o a contenidos de tu propiedad. Esta técnica, conocida como Agujero negro de enlaces (utilizada entre otros por el New York Times y, hasta cierto punto, por la Wikipedia) disminuye la credibilidad de tu contenido, ya que la veracidad de tus afirmaciones no puede contrastarse con ninguna fuente externa. Busca y cita referencias externas para aumentar tu credibilidad.
- No hagas que los enlaces se abran en ventanas nuevas. Es una molestia para los usuarios y puede parecer que tienes miedo de que se vayan de tu sitio a otro “más interesante”. Los internautas saben utilizar los marcadores de favoritos, Delicious o el botón de atrás. Si les ha gustado tu contenido volverán a él, no te preocupes.
- Los enlaces deben parecer enlaces. Utiliza textos subrayados en la medida de lo posible y haz que cambien de color cuando ya han sido visitados. No reinventes la rueda con novedosos métodos de mostrar enlaces. El método tradicional es el que mejor funciona por que todo el mundo está acostumbrado a él.
3) Dedica tiempo a redactar un buen título
Para que un contenido en Internet atraiga visitantes la parte más importante de todas es su título. ¿Porqué? 2 razones:
- Texto del enlace en otra página: Cuando las demás páginas de Internet creen un enlace a tu página normalmente utilizarán el título como texto del enlace. La gente decidirá si hacer clic en el enlace basándose únicamente en ese texto. Esto incluye también a las páginas de resultados de los buscadores.
- Resultados en buscadores: los buscadores utilizan (entre otros factores) el título del contenido para determinar si una página sale en los resultados. Y si contiene las palabras que el usuario busca tendrá más posibilidades de aparecer.
Entonces, para mejorar un título hay 3 cosas que puedes hacer:
- Priorizar las palabras relevantes: muchos usuarios ojean sólo las 2-3 primeras palabras del título, asegúrate de que escribes el título empezando por las palabras más relevantes. Jackob Nielsen tiene un artículo titulado La voz pasiva recuperada para los encabezados web sobre este tema.
- Utiliza el lenguaje de tus visitantes: no utilices tus propias palabras, investiga hasta encontrar cuales son las palabras que utilizarían tus visitantes para referirse a ese contenido. ¿Qué palabras introducirían en un buscador para encontrar un contenido como el tuyo? Puedes utilizar herramientas gratuitas como Quintura, Google Trends o Google Insights para ayudarte.
- Crea un título llamativo: que sea atractivo para las personas, que invite a hacer clic, a leerlo, a comentarlo, a discutirlo, a difundirlo… A esto se le llama link baiting. Crea una lista o guía definitiva sobre algún tema, unas declaraciones controvertidas, un mensaje divertido, comentarios sobre las últimas novedades o rumores… Hay muchas formas de conseguirlo.
4) Se breve y empieza por la conclusión
Ya hablamos en un post anterior sobre Cómo lee la gente en Internet. Vimos que la gente lee poco y que a menos texto más posibilidades hay de que lo lean todo. Así que si no quieres que tu mensaje quede diluido entre un montón de palabras debes resumir, omitir palabras innecesarias, evitar textos introductorios, saludos o bienvenidas. Ves al grano y resalta los puntos clave de tu argumento.
El estilo de pirámide invertida (proveniente del periodismo) es el que mejor se ajusta a la web. En lugar de empezar con una introducción, desarrollo del argumento y conclusión, invertimos el orden para que la información más importante (conclusión) se sitúe primero. Pero no sólo invertimos el orden vertical (de abajo a arriba) sino también el horizontal. Las palabras más importantes (con mayor carga de información) de cada frase deben ir antes, ya que muchos usuarios sólo ojean las primeras palabras de una frase para determinar si merece la pena continuar leyendo.
El título debe ser un resumen claro y breve del contenido del texto. Después viene el primer párrafo, en el que debe aparecer un resumen del texto: quién, cuándo, dónde, qué y cómo. A medida que el texto se desarrolla deben ir presentándose detalles por orden de mayor a menor importancia. De esta manera nos aseguramos de que, aunque nuestros visitantes no lleguen a leer el final, hemos presentado antes la información importante.
5) Cuida la jerarquía visual y el formato
Utiliza la tipografía, el tamaño, el color y el espacio para producir una experiencia de lectura agradable.
- Vigila el contraste entre colores (el negro sobre blanco produce el mejor resultado para leer)
- Comprueba que el tamaño de la letra sea suficientemente grande para poder ser leído en un monitor de cualquier tamaño y en cualquier resolución.
- No utilices tipos de letra que dificulten la lectura del texto.
- Algunas personas prefieren no leer en pantalla e imprimen los textos. Asegúrate de que el texto se imprima correctamente o añade un enlace al contenido en formato PDF.
- Utiliza encabezados para separar secciones, párrafos cortos y listas para las enumeraciones.
Hay mucha información dispersa por internet sobre este tema, espero haber aportado algo para mejorar la forma en la que redactamos y presentamos los contenidos en la web. Los comentarios son bienvenidos.
Si te gustó este post quizá también te guste:
- Cómo lee la gente en Internet
- Cómo afrontar el reto de iniciar un blog profesional
- Cómo aumentar la credibilidad de tu web
Publicada hace 1 año en Mejora tu web, Usabilidad
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26 de Noviembre de 2008 a las 11:31
Muy interesante.
Creo que otro punto podría ser:
Crear contenidos propios y no copiar contenidos de terceros íntegramente, a no ser que se que sean porciones de esos contenidos debidamente referenciados.
Si se utilizan contenidos de otros debe haber un “por qué” para dejar claro que no se trata de un aprovechamiento literal del esfuerzo ajeno.
Saludos
3 de Diciembre de 2008 a las 9:23
@Sergio: un tema peliagudo el que tocas. Te remito al punto 4 del siguiente post http://www.miguelangelmata.com/2008/12/02/las-10-aclaraciones-de-la-campana-del-ministerio-de-cultura/. Básicamente la ley dice que la cita es legal para fines educativos y que el plagio es la copia de contenidos y la apropiación de estos como propios. Evidentemente si tienes el permiso del autor o el autor ha publicado su obra bajo una licencia que permite el uso que tu le das no hay problema.
26 de Julio de 2009 a las 1:59
[...] Por último, un post que, a pesar de estar escrito en formato lista, me gustó mucho porque se percibe una fuerte carga y experiencia: 5 consejos para redactar contenidos web. [...]
29 de Julio de 2009 a las 19:41
Muy buen artículo. Sólo una observación personal al tema de “No hagas que los enlaces se abran en ventanas nuevas”. En mi caso, prefiero que se abra en ventana nueva al pinchar los enlaces. Si no sucede así, rara es la vez que daré al botón de ir atrás. No sé porqué me pega que como a mi, a la mayoría de internautas nos pasa lo mismo.
30 de Julio de 2009 a las 10:02
Hola Álvaro
Gracias por tus comentarios.
Sobre el tema de abrir enlaces en ventanas nuevas, no es una opinión personal, sino basada en lo que se ha encontrado en numerosos estudios de usabilidad. Por ejemplo, Jackob Nielsen indica esto en el punto 9 de su artículo Top Ten Mistakes in Web Design.